Herramientas sensoriales para mentes neurodivergentes.
Diseñadas para regular, calmar y enfocar.
Diseñadas para regular, calmar y enfocar.
Paletas mate, sin brillos. Colores neutros que no sobreestimulan. Lo que ven nuestros ojos importa, porque también regula (o desregula) nuestro sistema nervioso.
Las texturas en relieve, resistencias y presión estimulan nuestros receptores táctiles y anclan la atención al momento presente. La base de la regulación sensorial.
El giro y el deslizamiento ofrecen al cerebro una secuencia predecible que reduce la hiperactivación de forma progresiva y sin esfuerzo consciente.
El feedback auditivo y táctil del click libera la tensión acumulada de forma instantánea. Un estímulo concreto para momentos de alta activación.
Fabricado bajo demanda con filamento mate de alta calidad. Mecanismos como rodamientos, imanes y switches seleccionados y montados a mano, uno a uno, controlando todo el proceso para la que tengas la mejor experiencia.
Me diagnosticaron TDAH con 37 años. Llevo tiempo acompañando a más de 250.000 personas con neurodivergencia.
Después de mi diagnóstico empecé a buscar herramientas sensoriales para apoyarme. Lo que encontraba era infantil, de colores chillones y brillos y sin ningún criterio de diseño ni de regulación real.
Nada que me transmitiera calma solo con verlo y regulación al usarlo.
Así que me puse manos a la obra y lo he creado yo.
Para una mente neurodivergente, parar no es fácil. El cerebro va, y va, y va.
Los pensamientos se acumulan, el cuerpo se agita, y encontrar el momento presente se convierte en algo que requiere un esfuerzo y frustración enorme.
Mente en Blanco es ese instante en que algo en tus manos te trae de vuelta. Sin pensarlo. Sin esfuerzo. Ese espacio pequeño en que el ruido baja y puedes volver a ti, con la mente en calma.